El puño : poder generoso del pueblo
¡Qué difícil es ver en esos rostros algo más
que tranquilidad! ¡Qué difícil es ver odio!
Juntos y numerosos son invencibles. Las manos, abiertas y no amenazantes,
y cuando los puños surgen es más como símbolo
de convivencia que de ataque.
Manos y gritos son medios de expresión. El entusiasmo se
expresa con aplausos, la timidez con el puño entreabierto,
la determinación con el puño amenazador.
Si, por casualidad, la mirada cautelosa de un "momio"
se delata detrás de unos postigos cerrados, más que
amenaza es burla la que recibe por su injustificado temor.
La condescendencia irónica del pueblo es pura generosidad,
pero deja en los adversarios heridas que nunca se olvidan.
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